Una agenda que se cumple, pacientes que reciben su informe en el móvil, un equipo que deja de perseguir papeles y una facturación que cuadra. Clinaly es el software que lo ordena y las personas que lo ponen en marcha contigo.

Clinaly nació dentro de una clínica privada en activo, mirando cómo trabajaba cada persona del equipo. Lo que encontramos allí se repite en casi cualquier clínica que crece con las mismas herramientas de siempre.
Recepción llama para recordar citas y para saber si una prueba ha llegado. Los médicos contestan correos de pacientes fuera de su horario y explican resultados sin cita.
Nada de eso queda registrado en ningún sitio, así que nadie puede medirlo ni repartirlo mejor.
Avisos automáticos, buzón ordenado y pruebas con seguimientoSe cita más deprisa de lo que dura cada visita, y la espera pasa de unos minutos con el primer paciente a media hora con los últimos.
Duraciones reales por tipo de visitaMuchos pacientes pasan por la consulta una sola vez en todo el año. Entre visita y visita, la clínica no tiene forma de seguir presente.
App de la clínica para cada pacienteHay actos en la agenda que nunca llegan a la facturación y compañías que rechazan por reglas mal aplicadas. Desde dentro no se ve: hace falta cruzar agenda, cobros y respuestas de cada aseguradora.
Cruce y cuadre de la facturación, acto por actoUn programa no cambia cómo funciona una clínica si nadie se sienta a adaptarlo. Por eso montamos Clinaly contigo, formamos a quien lo va a usar y seguimos disponibles después. Tendrás una persona de contacto que conoce tu agenda, tus plantillas y a tu equipo.
Hablamos con médicos y recepción, revisamos un año de agenda y de facturación, y te contamos qué hemos visto.
Preparamos agenda, servicios, plantillas y textos, cargamos tus pacientes y formamos al equipo en la propia clínica con casos de su día a día.
Resolvemos dudas en el momento y ajustamos lo que no encaje mientras el equipo se acostumbra.
Revisamos contigo qué funciona y qué no, y volvemos a cruzar la facturación. Lo que nos pides entra en el plan de trabajo.
Cada paciente recibe un recordatorio 24 horas antes. Si quieres, Clinaly le pide además que confirme unos días antes, desde el propio correo y sin contraseñas. Si no puede venir, el hueco vuelve a la agenda en ese momento.
Hola, Laura. Te esperamos en la consulta.
Cada paciente tiene una app con el nombre y la foto de tu clínica. Entra con Face ID o con la huella, ve y reserva sus citas, rellena los formularios que le pidáis y recibe sus informes y documentos.
Antes de cada paciente, Clinaly resume su historia: qué se hizo en la última visita, qué resultado ha llegado y qué sigue pendiente. Las alergias y los antecedentes relevantes aparecen como aviso, sin tener que buscarlos.
La nota se escribe sobre la plantilla de cada servicio, y las plantillas son vuestras: desde un editor, sin programar, se renombran, se ordenan y se les añaden secciones y mediciones propias.
Cada persona ve lo que necesita para su trabajo. Recepción gestiona citas y datos de contacto sin acceder a la historia clínica. Cada acceso y cada cambio quedan registrados con nombre y hora.
Con la agenda en orden y cada acto registrado, cuadrar es posible. Cruzamos lo que se hace en consulta con lo que se cobra en el mostrador y con lo que paga cada compañía, y te enseñamos qué se queda por el camino.
Todo lo anterior vale para cualquier clínica privada. Encima, cada especialidad tiene su propia capa, con lo que esa consulta necesita y un programa generalista no trae, y su propia app para el paciente.
El embarazo entero dentro de la clínica, desde la primera visita hasta el parto.
Sus pulmones están formando las estructuras con las que respirará. Es del tamaño de una mazorca.
Cada tratamiento con su calendario, y la evolución del paciente en fotos que él mismo envía.
Hay programas de gestión clínica por muy poco al mes. Traen una agenda, una historia genérica y un teléfono de soporte, y todo lo demás lo pone tu equipo. Clinaly cuesta más porque ese trabajo lo hacemos nosotros.
Te enseñamos Clinaly con una agenda parecida a la tuya. Si quieres ir más allá, empezamos por revisar juntos un año de tu agenda y tu facturación.